Con el el lema “Madre, danos fuerzas para servir, unidos como hermanos”, el personal de la Policía Federal Argentina peregrinó los días 3 y 4 de noviembre a la basílica y santuario nacional Nuestra Señora de Luján.

Los peregrinos se congregaron el sábado a las 14 en el santuario de San Cayetano, en Liniers, y desde allí partieron en una columna principal integrada por los cadetes, aspirantes e instructores de las Escuelas de Oficiales y de Suboficiales de la Policía Federal Argentina.

A sus filas se sumó un gran número de hombres y mujeres policías, en actividad y retirados, familiares, amigos, y los integrantes del movimiento de Acampadas de Cristiandad de la PFA.

Cuatro imágenes de la Virgen recorrieron el camino, cada una con sus respectivos asistentes; se colocaron a sus costados las banderas de la marcha, y se presentaron a los oficiales encargados del operativo y de la seguridad durante el trayecto.

El capellán general, acompañado por otros capellanes policiales, hizo la celebración de partida y bendijo a los peregrinos. El autobomba del Cuartel I de Bomberos de la PFA hizo el toque de sirena, y así comenzó la peregrinación acompañada con el desfile y la música de la banda sinfónica de la Institución.

Frente a la ermita de la Virgen de Luján que se encuentra en el cruce de las avenidas Rivadavia y General Paz, se realizó con profundo recogimiento la invocación religiosa y la oración por los policías federales caídos en cumplimiento del deber. La Banda Policial acompañó el sagrado momento con el toque de silencio.

A partir de allí, de acuerdo a lo planificado, y con un espectacular operativo de servicios (agua, alimentos, servicio médico) y de seguridad (personal uniformado, móviles, motos, ambulancias), se desarrolló sin ningún contratiempo la peregrinación hasta la llegada a la hora establecida a la basílica de Luján.

Durante el recorrido, en las distintas paradas se fueron sumando a la columna principal numerosos peregrinos. La policía de la provincia de Buenos Aires se sumó con su presencia, y brindó apoyo y seguridad. En los distintos municipios atravesados (Morón, Merlo, Moreno, La Reja) se hicieron presentes con distintos representantes y servicios (autoridades municipales, servicios médicos, de tránsito) poniéndose a disposición de los peregrinos.

La delegación Mercedes de la Policía Federal, a cuya jurisdicción pertenece la ciudad de Luján, tuvo un gran protagonismo al desplegar su personal para asistir y acompañar a lo largo de la noche del sábado y la mañana del domingo.

Entre la 1 y las 5.30 del domingo, iluminando el camino con sus reflectores, tomó protagonismo el helicóptero de la Policía Federal, que acompañó desde el aire en la oscuridad de la noche y en el trayecto de mayor cansancio y soledad.

A las 7.30 del domingo, llegó a la Basílica la columna principal, encabezada por las cuatro Imágenes Peregrinas y por el móvil de sonido que acompañó, guiando, y animando la marcha durante todo su recorrido. Fue recibida por la Banda Sinfónica y con los aplausos de mucha gente que se encontraba aguardando ese momento.

El momento culminante, y para cerrar la peregrinación, se vivió con la celebración de la misa en la basílica, presidida por el capellán general de la Institución y concelebrada por los capellanes policiales. En los primeros bancos del crucero izquierdo, se encontraban los integrantes de la división clero policial junto a los tres oficiales encargados de la marcha; que tuvieron a su cargo la responsabilidad de coordinar el operativo.

A las 7.50 ingresaron al santuario el jefe y la subjefe de la institución por la nave central, rodeados por un cordón de honor integrado por cadetes y aspirantes de las escuelas de oficiales y de suboficiales vestidos de gala.

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